Reflexiones sobre la libertad de expresión en el siglo XXI

Los estados totalitarios suelen coartar la libertad de expresión como una de sus más importantes medidas, para poder controlar lo que es correcto o incorrecto, para separar "el bien y el mal", para controlar "la verdad" en la sociedad y así manipular a la gente con su verdad como algo absoluto. Entre las utopías más conocidas, una de las más representativas del totalitarismo es 1984 de George Orwell. Allí no sólo tenemos un Ministerio de la Verdad, también tenemos la Neolengua donde por medio de ella manipulan el pensamiento de las personas.

Cada vez que la libertad de expresión nos fue coartada aprendimos que ésta debe ser casi sagrada. Se suele atribuir a Voltaire la frase: 

"Desapruebo lo que dice, pero defenderé hasta la muerte su derecho a decirlo."

Muchos aprendimos a valorar esa libertad de expresión porqué al sacarnos esa libertad, suele ser muy difícil luchar contra un poder central manipulador. Es muy peligroso que alguien pueda dictar la verdad y prohibir o censurar qué se puede decir (escuchar, leer, y por ende, pensar, construir un pensamiento rico a partir de distintas ideas). Desde esa posición de poder, ya puede imponer casi cualquier cosa.

Es muy importante defender esa libertad de expresión. Aunque no estemos siempre de acuerdo con lo que otros puedan decir, debemos defender su libertad de decirlo, aunque quieran afirmar que la tierra es plana. Eso solo demuestra su desconocimiento, nos ayuda a identificar personas que no creen en la ciencia, que no tienen información suficiente y que creen en teorías de la conspiración. Prohibirles de expresarse en ese sentido sólo les ayudará a afirmar con más vehemencia esa creencia. El camino es mostrar evidencias de que el planeta es una esfera, al igual que la luna, el sol y otros astros, y mantener la discusión abierta, así más gente podrá aprender y avanzamos todos como sociedad.

Prohibir de discutir ciertos temas o realizar ciertas afirmaciones no solamente es negativo al darle más razones para creer en teorías de la conspiración, sino que no permite que sigamos evolucionando como sociedad.  La ciencia (que casi todas las sociedades tienden a defender, principalmente su método para seguir avanzando) no tiene verdades absolutas, es un conjunto de conocimientos que se va desafiando constantemente y se va perfeccionando, no llega a una verdad absoluta. Si la ejercemos de manera correcta, tiende a acercarse cada vez más a la verdad, pero con avances, retrocesos, cambios y ajustes constantes.

De hecho, es tan importante y reconocido este derecho que está en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que en su artículo 19 dice: 

"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión."

Sin embargo hoy normalizamos censurar cierta información en las redes sociales, en medios de comunicación en masa, inclusive hay veces que la gente es molestada por sus opiniones. También las redes o algunos canales de comunicación también censuran a PERSONAS por su opinión, las castigan por ser propagadores de cierto tipo de información (aunque sea información errónea o abiertamente falsa, no debemos censurarles). En el contexto de la Pandemia, a veces "en nombre de la verdad" y de la lucha contra las fake-news, en nombre de la salud, de DIOS, o de lo que sea, avasallamos los derechos de las personas de difundir su opinión o su información porqué esta no corresponde con mis creencias, con mis verdades. Esto es MUY peligroso, que alguna persona, empresa, comunidad o país limite la propagación de cierto tipo de información, o de la información proveniente de ciertas personas por sus ideas.

Estamos normalizando, sistematizando inclusive la censura como el camino para combatir lo que calificamos de noticias falsas, o lo que calificamos a personas peligrosas por lo que dicen. En nombre de la seguridad, de la verdad, estamos corriendo un gran peligro. Podremos ser manipulados, callados, castigados inclusive por crimen de opinión. Estamos normalizando la Thinkpol (policía de pensamiento orwelliana). Y las personas no se asustan, de tan polarizada que está la sociedad no estamos pensando con claridad, nuestras ganas de "imponer nuestra verdad" es más fuerte. Por supuesto que la Tierra no es plana, pero defenderé hasta la muerte el derecho que tienen algunos a pensar y realizar esa afirmación.

Este video cortito nos recuerda la importancia de mantener la libertad de opinión.



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